Esta semana voy a tratar de vestirme espectacularmente, para levantarme el ánimo, más que de costumbre. Y empezaré con los colores limones porque resaltan a donde vayas.
No acostumbro vestir cintos con vestidos, pero haré el experimento, aún cuando parece ser que no es muy necesario, ya que el vestido ya está al cuerpo.
Creo que debo perder el miedo a volar a Japón (con eso de los terremotos y desechos nucleares), porque sólo se vive una vez y quiero vivir la experiencia de estar en este hermoso jardín.
Este tipo de lugares me inspiran, tanto en experiencia real como fotografía, y hasta podría decir uno que metáforicamente parecen pintura.
Llevo una lista de los lugares que deseo visitar en mi vida, y este jardín ya está en la lista de espera. Hasta una carpeta en mi computadora tengo con todas las descripciones del jardín Fuji.
Ahorita se me hace hermoso, y acá entre nos, creo que habrá muchas futuras novias que querrán casarse en un lugar así.
Que parezca un lugar sacado de un cuento de hadas.
¡Sólo imaginen todos los aromas bajo este cielo de flores! Mi hermana se volvería loca, ya que ella es fan de perfumes con olor a flores (en cambio a mí me gustan más los olores a frutas o dulces).
Creo que esta noche tendré buenos sueños, y muy bonitos.
Hablando de pinturas, mi madre dice que parecen pinturas surrealistas.
Me pregunto: ¿cuánto costará entrar a este jardín? Porque pues sí que es mucho esfuerzo mantener un lugar tan hermoso y limpio.