Jardín de los sueños

Por fin es diciembre y aun faltan muchas actividades que realizar esta época de invierno. Las posadas no se hacen esperar, pero bueno, hay que sobrevivir con la idea de que pronto acabará todo este desorden en las tiendas.

Pasando a otros planos, el día de hoy les presento otra de mis prendas favoritas. Esta chamarra me encanta. Creo que una vez vi una parecida en Liverpool pero me quise desmayar del susto, ya que al revisar el precio jamás creí que fuera a decir: $3200.00 pesos, y eso fue en el 2006. Qué ingenua de mí pensar que no pasaría de 900 pesos.

A continuación les mostraré por cuadros la imagen de abajo, así podrán apreciar mejor el diseño.

A mí en lo particular me gustó el collage de la lámpara y las ramitas del jardín, se ve muy setentero.

Puede que se vea bonito, pero yo no me pondría esas pulseras, mi muñeca es muy delgadito y teniendo eso como adorno me vería anoréxica. Pero viéndolo desde fuera le queda a la perfeción.

Nunca me ha dado por utilizar estos lentotes, debido a que no me parecen nada estéticos y pienso que veo a moscas, yo optaría por unos más sanos para la vista.

Referente a la chamarra me encanta que se estire el cuello y quede de esta manera, debido a que suelo hacerlo con cualquier chamarra, pero en vez de verse bien parece que asaltaré a alguien. Las pinzas siento que van de acuerdo con la juventud de la modelo y de las que lo quieran utilizar.

La blusa de encaje que se alcanza a ver me gustó mucho el babero.


Y en la manga se observa que también tiene unas pequeñas pinzitas que sólo decoran esa parte muy cuidadosamente para hacerlo más femenino.


La cintura detallada me gusta en ocasiones, pero en otras no debido a que siempre estoy cubierta de mucha ropa y siento como que me estuviera ahorcando, pero creo que lo toleraría vestir en un día de invierno con un poco de aire y calor en esta ciudad. Y los botones grandes siento que le dan más vida a la vestimenta.








En ocasiones es bueno que no sean muy largos los sacos o chamarras, así puede verse y lucir lo que traes abajo y no pasarás desapercibida.



artemis
(images from impressionen)

Decepción de la expo Navidad

Hola amig@s!

Como bien les comenté en mi primer post del día de hoy. Asistí a la tan anunciada y super publicitada expo Navidad que se llevó a cabo en privadas residencial Salvatierra.

Hoy a la 1 en punto de la tarde me dirigía con Mr. A a dicho evento, yo estaba muy ansiosa por estar ahí, me imaginaba que estaría muy bonita la decoración y familias enteras viendo y aprendiendo cosas nuevas, niños corriendo y sorprendiéndose de lo que podrían ver. O sea un super evento.

En el camino Mr. A. me había estado adelantando que aquí en Hermosillo las expos, inauguraciones y eventos sociales o educativos nunca eran concurridos por la población de la ciudad, él me adelantó algo que yo peleaba no sería cierto, claro que no se lo dije, pero rogaba que fuera todo lo contrario.

Antes de llegar a Salvatierra, se encuentra un terreno baldío listo para construcción y ahí en medio está un super letrero publicitario anunciando la expo Navidad que se llevaría acabo el día de hoy. Yo me emocioné mucho, ya que conocería nuevas personas, observaría nuevas tendencias de decoración y esperaba que hubiera algún mini curso de algo en el cual te regalan los materiales y si se puede entrar a una rifa, lo cual es un plus en estos eventos.

Cuando llegamos a la entrada nos recibió un guardia, le hizo preguntas a Mr. A: ¿A qué vienen? R= A la expo navidad, ¿Cuál es su nombre? R=Mr. A., ¿Qué marca de carro está manejando? R= Topaz. Y por último le dijo que le dejara una identificación que le regresaría cuando nos retiráramos. Yo traté de poner atención a todo lo que pedía, preguntaba y apuntaba en una libreta. Después nos hizo ademanes para que avanzáramos apuntando con su dedo derecho a dónde dirigirnos.

Mientras avanzaba el auto a la dirección señalada por el guardia yo echaba un vistazo a las residencias, que en lo particular no me causó ninguna expresión de asombro ya que tienen una estructura de cajón y además las casas de dos plantas nunca han sido de mi agrado.

Cuando llegamos a la “expo” me asombré mucho, ya que estaban puestecitos, es decir, mesas de fierro cubiertas con algún mantel color rojo por la temporada y adornitos los cuales apenas y podrían cubrirla. No había gente en multitud, pero traté de pensar que a lo mejor valía la pena seguir con mi camino hacia ellos.

Me bajé del auto junto con Mr. A. y observé sólo 4 niños jugando en unas áreas recretavas que estaban en pleno sol, 5 puestos mal decorados, tres personas adultas, un Santa que la verdad me daba pena ajena, ya que estaba muy chaparrito, y el traje honestamente no le quedaba bien, parecía una total y pesada broma hacia los pequeños y sus padres. Y los niños ni se tomaron la molestia de acercarse, parecía sólo una bola roja que estorbaba. Eran 6 personas totales en el cuidado de sus puestos. Además la música que tenían no era nada acorde con el evento, ¿en qué pensaban cuando decidieron colocar música de banda para amenizar el evento? Otro punto menos. Si es un evento navideño, hay que poner el ambiente navideño con música navideña señores!

Los participantes que estaban bajo las garras del sol se les veía con una cara de nada complacidos, aburridos y pocos amigos. Se quedaban observando lo que pocas personas tomaban de sus mesas y curiosiaban. Creo que en menos de 5 minutos terminé de revisar lo poco que ofrecían a mis ojos cazadores por creatividad.

Para salir de ahí, le heché una miradita a Mr. A para que me siguiera. La verdad me quería morir de pena ajena por lo que habia presenciado. Ya fuera del jardín donde se colocaron para su “expo” me fui a checar la arquitectura de la residencial y sus casas que cuestan demasiado.

Regresamos al auto, el cual estaba estacionado frente la susodicha expo y nos retiramos del lugar. Volvimos a pasar por la caseta de seguridad para que le regresaran la identificación a Mr. A. y nos fuimos. En el trayecto de regreso me sentía totalmente engañada, no podía creer la falta de interés que se veía en el evento y mala organización.

Me discúlpo por haberlos invitado.

artemis

Isabelle, la recamara de tu bebé.

¿Cuántas veces no hemos soñado con la decoración de nuestro futuro bebé? Yo al igual como todas las mujeres siempre he estado diseñando cómo sería su espacio. Al pasar de los años cambio de idea, pero todo depende de la edad en que uno se encuentre, nuestros gustos, y nuestra billetera, esto último pesa más que los demás, pero no se desanimen.

No  quiero que se me desanimen algunas, todo se puede, no cómo nosotros queremos , pero de alguna manera. Esta decoración, en lo partícular me gustó mucho primero porque me gustaría que si tuviera una niña su cuarto estuviera decorado con un poco de rosa, aunque en las fotos parece que la palabra “poco” se queda corta para tal demostración. Además siento que el toque de la madera es muy elegante y más seguro que las típicas cunas de fierro que a mí en lo personal se me hacen muy peligrosas.

Las sábanas que estarán cubriendo el colchoncito se me hacen muy bellas, tienen un toque muy romántico. Me ha fascinado los dibujos que se alcanzan a ver con claridad, en la rosa hay un árbol bajo el cual se encuentra un niño leyendo un gran libro, rodeado de plantas. Y en la azul es el mismo patrón. Los colores pasteles suavizan el ambiente y creo que nuestros bebes se verán hermosos. Cuida de que siempre cambies las sábanas ya que de esta forma mantendrás a tu bebé alejado de alergias que pueden ser muy peligrosas para los pequeños.



Estos objetos que ves en la siguiente figura sirven para sostener y decorar a la par las cortinas que cubriran o  atenuarán la luz exterior a la habitación de tu bebé. 


Y aquí está un buen ejemplo de cómo se vería ya puesto y listo para decorar. Si tienen buena vista, verán que la tela de las cortinas tiene el mismo decorado que las sábanas de arriba.



Las colchonetas y endredones están bordados si tú quieres con las iniciales de tu hija y además combinan sus colores con las sabánas, y cortinas y se ven aun mucho más elegantes cuando lo juntas con el contraste obtenido de todas ellas junto con la madera oscura de la cuna.


Ahora, haciendo un zoom, observamos que atrás está una decoración de letras grandes con el nombre de tu hija. Bueno, no precisamente el nombre de tu hija, pero podría ser el de ella. Jajaja, me río de mis comentarios algo ingenuos. 

Otros objetos a la vista serían: la mesita de cama,  el tapetito y la caja de los juguetes.



No podría faltar  el buró donde almacenarás su ropita, y las cosas más importantes de tu bebé, como sus pañales, cremitas para protegerla del clima y del sol, libros de cuentos, zapatitos y bueno, un sin fin de cosas que se han inventado para bien o para mal. Y lo mejor de todo, bueno no es que sea lo mejor de todo literalmente, pero me gusta hacerla de emoción en ocasiones; es que arribita del buró podrás cambiar de pañal y vestir a tu pequeña y así será más fácil tener todo a tu alrededor sin andar corriendo de un lado a otro de la recamara porque tienes un desorden o simplemente no te da tiempo de organizarte.




El estilo que le dieron a la cuna es otro factor que me llamó atención de esta decoración, debido a que no es la típica cuna rectangular y minimalista, no está en riesgo de salirse ni nada por el estilo, lo cual siempre he temido, que mi hijo salga volando hacia el suelo duro.


Se me figura a los barcos que utilizaban los nórdicos, es decir, los vikingos en sus viajes a diferentes partes de el polo norte o tierras aledañas. Si alguien cree que le recuerda a algo, hagámelo saber con sus comentarios, por favor. 


Y el colchoncito no es el típico colchón de  plástico que hace ruido con cualquier movimiento, sino que está forrado de una tela que no es permeable y además es muy suave. Ojalá pudiera acordarme de su nombre, pero por el momento es  lo que puedo decir de esta colchóncito.


Y una vista de cómo se ve cuando se le retira una de sus rejas de costado. Y llega a tomar una forma de sillón vitoriano, lo cual también me encanta. Verdaderamente soy muy soñadora y me encanta todo lo romántico.

Y por fin llegamos a la mesita de noche de cuatro hermosas patas esculturales, me encanta el curbado de ellas y la forma en que terminan, no estorbando con más detalles innecesarios. El cajón alparecer es largo, ya que no me imagino que salga circular debido a que no podría salir mucho ni entrar si así fuera. Arriba podemos colocar los cuentos que le leemos de noche, y abajo una paloma representando lo más puro del amor maternal y junto a ella otra canastilla con cosas de valor.


Y casí por terminar esta sección, está  la hermosa lámpara de candelabros, la cual y pondría bastante alejada de la cuna, ya que estaría viviendo siempre preocupada de que no cayera sobre mi bebé. Sí soy algo  preocupona, pero bueno, una hay que prevenir, hay que recordar que mujer prevenida vale por dos o más.



Y ahora sí, antes de que la llegue a traumar con tanta “hermosura”, “belleza” o “romanticismo”, les dejo una muestra del tapete que ha sido colocado en el suelo a un  lado de la cuna por donde  podemos despejarla de una de sus rejillas.

Sólo espero que mucho rosa no las haya hecho marearse.


artemis

(images from potterybarnbaby)