{Yvonne}


Chaqueta de pétalos caídos.

Desde el delicado detallado a la belleza completa del tejido, esta reliquia y digna chaqueta vale añadir a mi guardarropa y al de ustedes por supuesto.

Inspirado por los pétalos de rosas cayendo, ha sido estilizado en un hermoso tela pesada de seda y chiffón deshilachado de seda recortada con cuidado aplicado por una parte y cocido/pegado a una cinta de terminado de organza.

Corte clásico. Forma recta. Cuello cortado. El chiffón se corta en el cierre delantero. Mangas de pulsera. Bolsas enfrente. Largo hasta la cadera.

Precio original: $ 3, 166.00 pesos Mx.

artemis
(images from jcrew)

{Accesorios que usas y los que no usas}

Cuando llegué a ir una ocasión a la semana de inauguración de la nueva casa de ti tía Emilia, recuerdo que su baño era así, o a lo mejor menos estético, con un color más oscuro, pero al fin y al cabo era muy bonito. Era de los pocos baños dentro de la recámara principal a los cuales nunca quise entrar por ser de “ellos”, de mis tíos.

Pero un día, después de no visitarle por más de 4 meses, ya que nos veíamos muchas veces en casa de mis padres, o en reuniones familiares, nos invitó a su casa a mi hermana y a mí porque nos pidió hacerla de niñeras para nuestros pequeños primos. Todo era normal, o sea, no sentía ningún cambio radical a la decoración de su casa, y es que conozco a muchas personas que nunca se sienten agusto con una forma de decoración y están gastando en decoraciones de interiores cuando ni siquiera se termina de secar la pintura, ni pegar bien una cenefa o mejor dicho, cuando nadie ha hecho uso de esa habitación como para darle el visto bueno o criticarla duramente y tomar decisiones que pueden hacerte quebrar la cabeza y la billetara.

Pero mi pequeño primo se sentía muy mal del estómago y como sabes que los chiquitos se acostumbran ciertas ocasiones a no hacer del baño que no sea un lugar donde se sientan cómodos, seguros y familiares, pues me jaló de la mano del baño del pasillo hasta la recámara de mis tíos, y veo que nos estámos dirigiendo al baño de ellos, y de repente, Diooooos, ¿pero qué es eso?

Un nuevo accesorio está en el baño, es grande, no coordinaba mucho con la decoración total del baño original, se veía demasiado ostentoso, y esas coortinas corredizas crístalinas me daban pánico, era como tener una pecera para humanos ahí mismo. Una gigantesca ducha de vapor. Como mi primito de 2 años me pidió que estuviera ahí, pero que no volteara en dirección suya mientras estaba en su necesidades, yo sólo miraba esa ducha de vapor con color oscuro de patrón serpiente.

Después de eso, no comenté nada y la vida siguió. A los meses entre la platica de las personas mayores de mi familia; yo no me cuento porque a uno por más mayor de edad que sea legalmente tus mayores siempre te ven como niños, pues escuché que mis tíos se quejaban del poco espacio que tenían en su baño y que el uso que le daban a esa ducha no fue la que esperaban. Los niños la usaban de área de juegos, claro que sin el consentimiento de mis tíos y estos últimos de almacenadora de ropa.

Entonces se lamentaban que a estas fechas no la hayan aprovechado para lo que la instalaron y la cual seguían pagando en abonos. En definitiva un chiste muuuuy caro.

“Acabo de instalar una ducha de vapor. Mi baño completo está irreconocible debido a todo el material de construcción que tenemos por ahí: pipas por instalar, las puertas de vidrio tienen que estar selladas de cierta forma, el techo ha tenido que rediseñarse para que aguante la humedad. Desafortunadamente, nunca tengo tiempo para darme un día de spa que siempre fantaseé. Ni siquiera me tomo duchas largas cuando me baño. A lo mejor le he usado dos ocasiones. Probablemente debí haber adquirido un pequeño interés en ello al pasar el tiempo. “


¿Cuántas veces no te ha pasado comprar cosas que jamás usas?

artemis
(images from potterybarn)