Y son momentos como estos que me pongo a pensar en la obsesión que tenemos la mayoría de las personas respecto a decorar nuestros pequeños y grandes castillos. Es como una competencia ilegal ver quién decora más o mejor.
Pero también me sorprende que después de acostumbrarnos a los ciudadanos, las personas adineradas de la ciudad de repente dejan de decorar como solían hacerlo. A mí en lo particular me sorprende ver que los dueños de las casas más grandes, no más bonitas, ni tampoco los dueños son más ricos; que no decoren las casas en estas épocas.
No pido que se esmeren a más no poder, o que las llenen de tiras y tiras de focos blancos y de colores que queramos vomitar. Sino, minimo que se vea el espíritu, la felicidad, que nos brinden un poco de magia a aquellos que no tenemos. Los niños se entusiasman tanto, que se vuelve una hermosa obsesión ir todos los días de diciembre a las casas mejor decoradas.
¿Ustedes tienen la obsesión de ir a las casa mejor decoradas? Si o no, ¿qué tipo de casas son y qué colonias de la ciudad?

(potterybarn images)