A lo mejor no estamos en clima para andar así, pero una vez que se vaya el frente frío que estamos pasando y llegue el sol a todo su esplendor, entonces se podrán dar el lujo de andar de coquetas.
Aun así, podremos estar en nuestras oficinas, en caso de que cuenten con calefacción, sin todas nuestras herramientras contra el frío.
Y este diciembre no debe faltar el rojo, porque pues, ya saben al año sólo dos meses son de rojo: febrero y diciembre.
Y aunque yo no promuevo la moda de los lentes enormes de mosca, que la verdad hacen ver a las personas muy a la matrix, me gusta el estilo de ropa que nos muestra.
El lunes que fui al super, me fui al apartado de las velas, y vaya qué susto; unas velas pequeñas, no más grandes que el dedo pulgar a sólo 11 pesos.
Creo que mi papá ya lo he visto conseguir velas de 11 pesos, pero de a grupos de 5 o 6 velas en una paquete.
También, los adornos muy corrientes, las coronas de adviento eran de hielo seco simulando ser de cerámica.
Y los pasteles…no no no, un rotundo no! Muy feos, sin creatividad. Ya sé que es para comerse, pero ¿a poco no te sabe más rico un pastel bonito?
Ahí sólo les falta los inflables, pero en la entrada. Junto con la vendimia de árboles de pino.
Pero lo bueno es que habemos quienes guardamos toda una de- coración en nuestras casitas y nos ahorramos toda esa “oferta”.
Y a lo mejor parezco el Grinch de la Navidad, pero me molesta ir y ver el super precio de “oferta” el cual no es ni 10 pesos menos que el año pasado.
Lo que sí, es bueno que antes de hacer sus compras, se den una paseada a las tiendas de la ciudad antes de decidirse soltar el dinero y luego arrepentirse.
Yo por lo pronto iré a comer algo más, porque desde las 6 am mi estomago me arde.
Y no laven con agua fría, por favor, cuiden sus manos!
Estos días que he andado convaleciente, me he dado gracias de poder estar en casa calientita.
Sino, estuviera dando vueltas y miles de ella en zapatos y tennis que me molestan en el sentido que no son para este clima.
El fin de semana después de mi cumpleaños quise ir al centro de Hermosillo para ver qué había de novedad en las zapaterías, pero el clima estaba friísimo y además estaba al tanto con el parto de mi cuñada que no quería despegarme de la casa.
Ahora que esta semana me restablezca, me daré una vuelta por la ciudad, además de ir y ver, me mediré…aunque la verdad no creo que haya de mi número…9 1/2 MEX.
Los zapatos de arriba tienen cara de mi mamá, es más creo que hasta escucho a mi mamá diciendo —Compramelos…sii?
Y sé que a muchas le va a gustar estos “rojos de pasión”, tienen ese aire de street style que está muy pero muy de moda y con eso de Santa y el Año nuevo…uuuuh!
Pero para mí, estas botitas, que lo que más necesito es calor! Y más cuando mi uña ha quedado con su caparazón partio.