{ There is no such thing as fun for the whole family }

 Hoy inician las Fiestas del Pitic, no gran cosa, en lo particular estoy muy decepcionada de ésta feria que se ha ido haciendo más vulgar y menos cultural; por lo tanto, no creo hablar y desarrollar un post al respecto, para mi sería desperdiciar un tiempo muy valioso.

Ahora, lo que a mí me gusta más es hablar sobre decoración, y este día le toca el turno a las cocinas. A mi me encanta cocinar y me fascina estar más en una cocina que en la sala, será que cuando estaba más chica en la casa la sala era enorme, pero enorme, y la cocina más acogedora.

Y así me gustan: acogedoras. Claro, muchas veces si están más de tres personas como que ya hace falta más espacio y ahí es cuando deseo una cocina más grande. Ésta en particular tiene todo lo necesario y queda adoc a las nuevas casas de fraccionamientos para pajaritos, y no es que esté comparando a las personas, quienes tienen todo mi respeto con éstas hermosas aves, en caso de que se sientan ofendidas. Lo que quiero decir, es que las casas de hoy en día son tan pequeñas que parecen "pichoneras", diría mi padre.

 Luego, me encanta tener a la vista matitas o el jardín trasero, que entre mucha luz y que esté ventilado. La pilita que se observa en la fotografía está muy de moda, recordando la época de siglos pasados. Al principio no le entendía la función, pero después le tomé cariño y ahora quiero una de esas, bueno, todo dependa del bolsillo. Además las cocinas pintadas en blanco y que tienen un pequeño espacio hace que sientas como si estuviera más grande.

Algo ha cambiado en la cocina, si son observadoras luego se darán cuenta.

(brookegiannetti.typepad images)

 

{ Today is the tomorrow we worried about yesterday }

Hoy desperté temprano, de mala gana, porque no tenía mucho entusiasmo de lavar mi ropa. Y con eso de que tenemos un horario cada inquilina para lavar, pues hay que respetar y obedecer las reglas. Así que con las poquitas fuerzas que he acumulado en las pocas horas de sueño me dirijo al cuarto de lavado. Para mi sorpresa, y falta de poner atención olvidé que no está en servicio una de las lavadoras, ooh!

Lo que puedo decir, es que a pesar de ocasiones no hacer las cosas con el gusto que se debería, después de unos momentos como que el susto de que se te hace tarde y cosas por el estilo pasa a segundo termino y le vas tomando afecto a esos detalles. Y después de tres horas de sacar, meter ropa de las lavadoras, es turno a que los invisibles y no tanto ratos de Sol me ayuden a besarla, sí, los besos del Sol secan mi ropa.

He llenado filas de alambres, y no tardan en que una por una de mis prendas sea besada. Mientras, sigo llenando más alambres y mi humor empieza a cambiar….ahora me siento molesta, muy molesta. Se me ha olvidado el sombrero y quiero llorar, no sé si correr en ese instante bajo la sombra que me brinda el techo cercano, pero de hacerlo mi prenda estará a punto de caer por la poca presión del gancho color azul.

Mejor desisto y me aguanto tantito…no he salido mucho al Sol y sé que me hace falta vitamina D, así que un poquito de besitos no me hace daño…espero. Dejo tranquilo a las filas de alambres y voy por refuerzos. Mi super arma contra el cancer, las arrugas y algo de incomodidad. Mi sombrero de ala ancha me acompaña a terminar mi aventura, y ahora él es quien es merecedor de un bronceado, que entre ustedes y yo, no lo necesita.

Salgo, o mejor dicho, entro amenazada por una ola de calor, de ardor y de pánico. Estuve veinte minutos bajo los besos de ese señor Sol, quien a pesar de geñirme el ojo todos los días no ha conseguido que permita este día llevarme a broncear…no, no. Sobre mi cadáver. Tanear para mí es lo peor.

Y con tanta molestia en mis pensamientos, mejor decido enfocarme en pensar cómo podré hacer mi pequeño jardín. Que no sólo lo disfrute yo, sino todas las personas. La comunicación entre mis dentritas se acelera y freno…¡chicas! necesito gasolina, o como diría mi ex compañero de la licenciatura -Galleta, power!.

Por lo pronto, he desayunado, he lavado y vuelto a comer. Ahora necesito pensar cómo hacerle mañana para lavar aun más temprano y evitar que me lastimen los besos del señor coqueto, el señor Sol.

(Tec Petaja images)

 

{ Luck never gives: it only lends }

He regresado, no muy sana, aun un poco achacosa, pero con toda la disposición de trabajar al 100 %, este mes fue bastante flojo en Schöne Frau, pero espero remediarlo. Por lo pronto, quiero que veamos y hablemos de jardinería, que es otra sección que me encanta. Me fascina y me gustaría ver más.

Mi papá vino a visitarme, y con él recibí muchas flores. Se siente tan bonito cuando más lo necesitas. Ver flores dentro y fuera de mi hogar es algo que aspiro. Por lo pronto no tengo fuera, porque es simple y llanamente un edificio, pero frente a mí hay una casa muy grande, creo que lo correcto es mansión; la cual posee afortunadamente un jardín trasero con varios árboles y flores.

También me da curiosidad aprender más sobre el adorno y cómo trabajar con las flores. Aunque claro, no quiere decir que me guste cualquier adorno de flores, soy muy exigente al respecto. Son pocas las florerías que se ganan mi aceptación respecto a ese ramo: adornar. Y no es que necesiten mi aceptación si al fin y al caso ellas ganan dinero y yo no. Pero como sé, las buenas cosas no necesitan publicidad, y lo bueno se corre de referencias.

Soy muy curiosa y espero encontrar o que llegue alguien a mi para que nos enseñe el procedimiento de cómo hacer un buen trabajo con las flores. Lo malo es que son muy caras, a menos, claro, que tengan su propio jardín.

Mientras, yo construyo el mío, que aunque imaginario es muy bello.

(lauradowling images)