Hoy inician las Fiestas del Pitic, no gran cosa, en lo particular estoy muy decepcionada de ésta feria que se ha ido haciendo más vulgar y menos cultural; por lo tanto, no creo hablar y desarrollar un post al respecto, para mi sería desperdiciar un tiempo muy valioso.
Ahora, lo que a mí me gusta más es hablar sobre decoración, y este día le toca el turno a las cocinas. A mi me encanta cocinar y me fascina estar más en una cocina que en la sala, será que cuando estaba más chica en la casa la sala era enorme, pero enorme, y la cocina más acogedora.

Y así me gustan: acogedoras. Claro, muchas veces si están más de tres personas como que ya hace falta más espacio y ahí es cuando deseo una cocina más grande. Ésta en particular tiene todo lo necesario y queda adoc a las nuevas casas de fraccionamientos para pajaritos, y no es que esté comparando a las personas, quienes tienen todo mi respeto con éstas hermosas aves, en caso de que se sientan ofendidas. Lo que quiero decir, es que las casas de hoy en día son tan pequeñas que parecen "pichoneras", diría mi padre.

Luego, me encanta tener a la vista matitas o el jardín trasero, que entre mucha luz y que esté ventilado. La pilita que se observa en la fotografía está muy de moda, recordando la época de siglos pasados. Al principio no le entendía la función, pero después le tomé cariño y ahora quiero una de esas, bueno, todo dependa del bolsillo. Además las cocinas pintadas en blanco y que tienen un pequeño espacio hace que sientas como si estuviera más grande.

Algo ha cambiado en la cocina, si son observadoras luego se darán cuenta.
(brookegiannetti.typepad images)