Vidrio moteado, de color rojizo para darle un aire de años, se ha fundido en una forma de flauta familiar que se deriva de la inspiración total hortícola.
Creo que Suecia se está luciendo con sus accesorios.
Muy bonitas copas, me gustaron para usarlas en una ocasión especial que está por venir pronto.
Qué importa que la mejor vajilla esté guardada, los cubiertos sin limpiar, y los vasos de cristal con polvo. Simple y sencillamente deshojemos estos manteles de papel, impresos con tinta negra y los colocamos de mantelitos individuales en la mesa, bajo los platos de plástico y ¡listo! Así vamos de lo más simple a lo más fino en un instante.
Es como un cuaderno de dibujo, que sólo arrancas los manteles que ocupes, los deshechas después en la canasta de productos reciclabes. Y además, creo que son de alguna manera educativos, ya que de esta forma pueden aprender a colocar los platos en la mesa los niños cuando se les ordenen, y no titubean nunca en dónde va cada cubierto.