Si eres una mujer que desea empezar a llevar una clase donde necesitas cargar con las herramientas más básicas, es necesario que te vayas adaptando a tu área de trabajo…porque cuento contigo.
Es la perfecta primera caja de madera para que empieces a construir tu trabajo artístico o ajustes en tu hogar. Un maravilloso regalo para animarte y a adolescentes que les gusta trabajar con sus manos o éstos que desean ser habilidosos como papá y mamá.
No sólo me gustan los comedores rústicos, sino contemporáneos y del este, londinenses. Tanto en el centro de la mesa como la barrita de la chimenea se encuentran adornando vasos con peonias, vajilla china y velas.
Y para evitar más desorden del que uno hace al comer, es bueno colocar pequeños manteles con diseños de flores y vajilla en color verde, azul y blanca. Y sin irnos tan lejos, cubiertos y vasos en color rosa.
Una segunda casa, con hermoso piso terracotta le añade realmente un calor a este comedor rústico que seguramente tendrán en San Pedro. Todo contrasta bien con las paredes color crema mantequilla.
Un grueso jarrón con flores hace un bonito centro de mesa es esta mesa rústica, mientras que sútiles cortinas le añaden interés a las ventanas.
Esta área de comedor demuestra que los nuevos tapices no son sólo para los pequeños – hay diseños divertidos que adultos como nosotras amaremos también.
Este diseño de un lindo cachorrito ha sido emparejado con un pale pintado para crear el estilo rústico que tanto me gusta.
Combina loza blanca, vasos reciclados y cojines con petalos cosidos y un hermoso mantel de fresco verde para una relajación y sofisticación cuando estén senando dentro de el porche del jardín.
Crea un diseño de habitación que te recuerde un verano en el rancho. Mezcla paredes amarillas con muebles blancos y gruesos.
Escojan hule para mantel de la mesa con flores brillantes y sillas simples. Terminen el look con un plato de tarta y vajilla retro.
Nunca me ha tocado la desafortunada suerte de perderme en los bosques, a pesar de ir a varios todos los años y ser muy aventurera. Pero a mi mamá le encantaba cantarme "En Un Bosque de La China" con Cepillín…eso sí era mala suerte, me aterraba Cepillín y a lo mejor de ahí se generó mi fobia a los payasos.
Cuando nuestra abuela Catherine vivía con nosotros, y yo aun no pasaba de los ochos años, no hablo de hace mucho, me gustaba jugarle bromas a ella. Muy trabajadora la señora, pero me gustaba esconderme en los viejos armarios o cuando ella estaba en el jardín, irme detrás de los árboles para asustarla.
Hasta que un día se olvidaron de mí…como en Home Alone. Todos creyeron que ya me había ido con alguien más…y yo me quedé en el jardín, oscureciendo, asustada de que Cepillín me fuera a salir de cualquier esquina.