Esta hermosa y elegante casa de campo restaurada está rodeada por antigüos árboles de olivo, bosques y viñedos. Tiene vistas formidables de la vida salvaje local y ofrece también vistazos de la vida rural aun virgen de la industrialización de la ciudad.
La residencia por sí misma ha sido creada basándose en los cortijos del siglo 11, por lo que tiene en su estructura 8 habitaciones y una gran cantidad de deleites modernos y de lujo, incluyendo un área para yoga y meditación, un gran piano y una pantalla para películas.
Con suficiente espacio para jugar, una alberca y una sala para la lectura, repleta de libros, así como juguetes, y lápices de colores para que los niños y sus familias convivan más (y dejen ese celular a un lado, al menos por las vacaciones).
Me gusta que esté lleno de carácter, de los techos altos con vigas a la piedra cuidadosamente restaurada y las originales baldosas