Saben que me encanta la pintura…pero si no lo sabían, ahí está. Me gusta tanto que muchas veces disfruto estar pintando por días enteros, olvidando que tengo cosas por atender.
El día de hoy no hablaré de pintura estrictamente, sino del arte de pintar, no precisamente con pinturas al oleo, sino otro tipo de pintura, el arte fino, el arte de crear personas, o mundos en los cuales la poseía se hace imagen.
Este tiene algo, algo que lo hace particular, nació con el problema, si ahora se le llama problema, porque yo no le veo ninguno, de no identificar el rojo y verde, daltonismo. Es de McPherson, Kansas y es un año menor que mi hermano, lo cual para mí es joven, 1979 y ahora rádica en Chicago desde 2002.
No sé qué tenga Chicago, porque el año pasado, como en agosto también conocí a un americano, de ascendencia mexicana y cubana, quien me identificó mientras estaba de compras en Walmart, él también se dedica al diseño y restaurar imágenes antiguas para convertirlas a una versión moderna. Y no sólo ellos dos, sino que lo que conozco, en general Chicago es una ciudad de pintores.
A pesar de que me asusta un poco, he de confesar, ver cuerpos mutilados, y aparejados con objetos tratando de hacer una metáfora, me gusta el collage con que lo maneja.
El detalle de las aves y los palos secos de ramas lo hace ver más tétrico y profundo (hablando progresivamente).
Aquí en México existen muchas personas, mujeres, que les encanta tejer. He visitado muchos blogs, y me deleito viendo sus creaciones, las hay de muy chiquitas, a muy grandes como cobertores. Y algunas hasta se animaron a poner su tiendita, lo cual es bueno, ya que es cuando dices "soy buena y puedo hacer más y de calidad".
Por ejemplo, en los tejidos anteriores me gusta mucho que jueguen con el orden de las formas asimétricas que toma cada hilo, hasta la dificultad y perfección con que se logra formar el tejido. Claro, todos los ejemplos que presento son diseños industriales, pero sé que alguna de ustedes lo podría hacer, claro, contando que tienen mucha experiencia y habilidad, como la música, que si la dejas de practicar se te olvida.
Por el momento yo me he limitado a hacer las típicas bufandas y ojalá me alcanzara más el tiempo estos días para hacer por vez primera un gorrito. Que he visto mucho en otros lugares, y que por más que busco y busco no encuentro en las tiendas de aquí.
Sería fantástico que existiera una cadena de tiendas donde sólo se vendiera vestimenta y accesorios tejidos, yo me animaría rápidamente a ser o colaborar en algo, principalmente en la dirección creativa. A lo mejor me falta salir más, y vaya yo a saber si ya existe alguna boutique de ese estilo. ¿Ustedes conocen alguna?
También, tengo que felicitar a muchas mujeres de blogger, quienes hacen sus excelsas tejidas, porque vaya que les sale el producto una exquisitez, ahora…¿cómo aprendió cada una de ustedes a tejer? A mí, mi madre me enseño con las agujas, y ya de grande me aventuré con la tablita, aunque es más fácil cargar con el estambre y las agujas a todos lados.
Cuando estaba leyendo noticias de unos de los periódicos de la capital de Sonora, vaya sorpresa, predecían lluvias para ayer martes y hoy miércoles. Pero el cielo aun no se nublaba, y no se sentía esa sensación que me da cuando le digo a mi bf y hermana: lloverá hoy. A lo mejor por lo cansada que me sentía.
Y desde ayer en la noche, martes, se encuentra lloviznando levemente, pero poco a poco se fue acumulando agua en las calles del centro, y como yo vivo en una de las colonias del centro, cerca del palacio de gobierno, me toca mala suerte cuando llueve. Lo que sí, es que ya se siente esa sensación de las que les hablo. Siento que poco a poco el frío no sólo será el solito, sino que se dejarán venir las famosas lluvias y poco a poco la naturaleza se tornará verde, amarilla, rosa, y en fin, de muchos colores.
Viendo las fotografías de Janne Peters, me recordó a mi infancia, cuando en el jardín trasero de la casa, mi abuela tenía todo tipo de animales de granja. Era divertido corretear gallinas y que salieran espantadas, o jugar con los perros, aunque uno de chiquita no siempre mide los límites respecto a la seguridad y como tratar a los animales.
Y lo malo, cuando tienes un jardín, es que no sabes lo que se oculta bajo ellos. Aunque si fuiste curios@ de niñ@, es seguro que te pusiste a cavar hoyos y hoyos como si fueras a esconder algo. Yo alguna vez lo intenté y salí corriendo con los cabellos en punta, me había topado en mi excavación con una culebra miniatura. Creo que después de esa ocasión le tuve respeto a lo que había oculto debajo de las plantas.
Quisiera que ojalá alguna vez, este año, de ser posible el gobierno o nosotros los ciudadanos fundáramos un parque regional, tipo como los hay al sur o centro de México. Creo que no por el hecho de que el estado de Sonora sea famoso por sus desiertos tengamos que abstenernos de un parque artificial, no natural de la región. Sería hermoso tener uno, que fuera público, y que se mantuviera verde, tipo Jardín Secreto, donde podamos gozarlo y aprender querer la naturaleza.
Hay varios parques, pero son espacios públicos pavimentados con árboles que no dan sombra, y que no existe más de diez metros de formación de plantas. Sólo pavimento y basura.
Aprovechando la lluvia, quisiera ir al parque Pitic, que mínimo tiene un poco de flora, aunque te prohíban pisar el zacate, o plantar un árbol, que más que mal, nos hace un bien.
Tengo ganas de ir al parque en temporada de lluvias, sentir el aire limpio, fresco y olor a flores.
Me gustaría saber si alguna de ustedes quisiera empezar un grupo que se dedique a la creación de parques, o sembradíos por colonias, donde podamos plantar semillas de aquellos alimentos posibles de mantener hasta su creación total. Y si ya eres parte de alguno, que me cuentes a mí y a todos los lectores lo que hacen.