Hola a todos! Hace una semana estuve anunciando el primer workshop gratis que su servidora de Schöne Frau impartiría. He de decir que no sabía cómo responderían porque fue de improvisto, pero todo salió bien :).
Hace media hora recibí a mi última estudiante, y vaya que corrió con suerte. Por lo tanto, anuncio que las inscripciones están cerradas.
Les deseo muy buenas noches y despido el mes de febrero, mes de muchos cambios que hice positivos y espero con ansias el mes de marzo.
A mis estudiantes les aviso que mañana les enviaré sus datos de acceso y espero que disfruten este curso como yo espero también hacerlo. Gracias por querer organizar más sus vidas.
Hace tiempo que no publicaba vestidos para niñas, y no precisamente niñas pequeñas, sino altas, casi terminando su infancia. Y como me ando acordando de muchas cosas últimamente, jajaja, pues he aquí la sección para las princesas de sus hogares.
Todos los conjuntos pueden usarse aun porque sigue el frío, jajaja, yo ahorita estoy en mis pijamas super calientes, porque iré a entrenar. En fin, como decía, yo quiero uno de esos vestido, pero para mí, es que es imposible negar que están casi casi como pastelitos.
¡El gorrrito! Por todos los bichos! ¿Alguien por ahí que conozca cómo tejerlo? El azul está hermoso, y los zapatos, uuuuf, esos sí son zapatos para niñas, nada de taconcitos, que me choca que se adelanten, vean sólo a la hermana de MileyCyrus, en fin.
Pero no vayan a pensar que son vestidos para fiestas, porque yo no lo veo así, uno hay que estar siempre bien vestido, siempre, claro, que si necesitas limpiar o hacer una actividad extrema, pues ahí pónganse ropa más elástica, jajaja, pero tengan en cuenta, ¿porqué esperar vestirse elegantes para una ocasión? Noooo, estoy en contra de eso.
Y el saquito, oooh qué bello!, los zapatos son los mismos.
Yo me quedo encantada con la princesa rusa.
Recuerdo que cuando pequeña también me tocó usar un abriguito así, muuuy bonito, me sentía una princesa de verdad. Y luego de tanto cambiarme de casa, bueno, fueron 2 o 3, pero cuando uno está chica, se le hacen miles. Se me perdió en una de las maletas y adiós. 🙁 . Pero es bueno recordar.
Sólo termina este fin de semana y empieza marzo, el mes del cambio, de la transición de un invierno majestuoso, con su blanca nieve, sus heladas, frentes frío y que se llevó un año viejo y nos trajo uno nuevo, aun sin errores, en el cual todos los días escribimos algo nuevo en sus páginas.
Y nos trae una próxima primavera, el nacimiento de hermosas flores, de crecer las bellas y brillantes hojas verdes de los árboles, tupir la pradera con pasto, y el cantar constante de los pájaros tenores.
He de suponer que muchos de ustedes quieren desechar objetos que ahora ya no los creen necesarios, y otros que quieren adquirir reliquias, accesorios antiguos y nuevos en su vida. Entonces para ellos sólo basta ir a los mercadillos, o tianguis de sus ciudades o pueblos, y también organizar o acudir a una venta de garage.
Pero, ¿cuándo ir? ¿a qué horas? En general, mientras más temprano llegues, más tendrás de dónde elegir lo que buscas o aunque no tengas nada en mente tendrás más alternativas. Y si llegas tardecita, será mejor el trato. En muchos tianguis, el día laboral empieza tan temprano como las 5 a.m.. Los comerciantes esperan a coleccionadores y por ende compradores dedicados temprano en la mañana y es cuando menos inclinados están en negociar.
Los muebles se venden temprano, así que vayan temprano si es lo que están buscando. El trato empieza alrededor de las 9 a.m., y de ahí hasta que termina el día, usualmente a medio día o 3 p.m., las actividades se calman y los vendedores empiezan a empacar. Este es el mejor momento de obtener un buen trato, debido a que los vendedores no quieren regresar a sus hogares con la mercancía de nuevo. No sean demasiado confiad@s, es mejor comprar lo que les gustó cuando lo vieron por primera vez; puede que ya no esté ahí al final de la jornada.
Recuerdo que desde niña mis padres me llevaban con ellos al tianguis de la ciudad y me encantaba porque había de todo, y casi siempre me compraba muñecas antiguas para hacerles vestidos nuevos, y también una ocasión encontré toda una colección de libros sobre la historia y reglas del fútbol americano, la cual le regale a un amigo y él encantado y unas cucarachas, que son como unos triciclos que se mueven cuando de las manijas los empiezas a mover a los lados, uuh, con eso entreteníamos a todos los primos inquietos.
Aquí en Hermosillo conozco dos lugares donde pueden acudir cuando están buscando algo de segunda mano, el tianguis del Palo Verde, al cual fui una vez, y no es tan de segunda mano, salí decepcionada de ahí porque los refrigeradores, y muebles estaban casi al mismo precio que si compraba uno nuevo y venden más ropa y antojos, pero en sí no tienen tanta variedad.
Hay otro establecimiento, el cual es una bodega, está ubicada por (sino me equivoco, y si me equivoco corríjanme, por favor!) en la calle Serdán, llegando o más al este del famoso periódico de Hermosillo.
Update! (3:20 pm) Un amigo me dijo dónde queda y cómo se llama la bodega y pues les dejo la dirección de su página para que se enteren lo bien que está ese equipo, a ver cuándo me doy una vuelta porque Arturo (mi amigo) me estaba comentando que ahorita hay muchas cosas muy bonitas. En fin, les dejo el link: Banco de Ropa.